Una “buena”, contemporánea y vidriada arquitectura se vislumbra en paisaje australiano. El minimalismo, pocos detalles decorativos, la frescura y el diálogo con paisaje existente, son los tintes predominantes. El resultado: una vivienda señorial que se destaca por expresar elegancia, dinamismo y lineamientos cool.
La llamaron The Good House, una arquitectura liderada por la gente de Crone Partners, ubicada en Australia, en espacio donde el verde y el aire puro recorren y realzan el entorno de la construcción. La utilización de grandes ventanales opacos en la fachada deja que la luz natural se filtre, como así también el verde del exterior que al penetrar en el interior de la casa pasa a formar parte de la déco protagonista.
Cuando se transita por el vecindario enseguida los ojos del transeúnte fijan su mirada en la Good House que, por su estructura e impactante fachada, se destaca de las otras viviendas más clásicas. El edificio caracteriza toda una puesta escultórica llena de rectángulos, diagonales que van y vienen, techos altos, aprovechamiento de espacio y el contraste negro y blanco. Las transparencias y el juego de no dejar pero a la vez insinuar lo que pasa dentro de la casa familiar, es otro de los puntos planeados por los arquitectos-diseñadores.
En el interior, el blanco, el poco exceso decorativo y el minimalismo a toda máquina reaparecen sin tabúes, acaparando la escena decorativa. Los objetos, mobiliarios están combinados sin altibajos con la frescura natural que ingresa del exterior. Los niveles de la arquitectura familiar se comunican y, aunque se denote la idea elegante, señorial, el lujo arquitectónico, la casa presenta la idea de desestructura y dinamismo cool de autor.
Fuente fotos: plataformaarquitectura.cl